Qué hacer. Por qué hago esto

Se ha escrito, y yo estoy completamente de acuerdo, que muchos de los problemas de este mundo han sido provocados por personas que simplemente eran incapaces de estar solos en una habitación. Esas personas no han sabido qué hacer y para entretenerse han decidido invadir países, crear sectas o planear atrocidades varias.

No creo que nadie tenga ahora mismo, ni se descubrirá nunca, el antídoto perfecto contra la imbecilidad, pero sí creo que hay ciertas actividades que ayudan a no caer en ella, que nos alejan del aburrimiento pernicioso que lleva a los seres humanos a cometer tropelías. Pongo en estas entradas mi personal y muy pequeño grano de arena en la lucha contra la imbecilidad, las sectas y las atrocidades.

Esta página mía tiene dos tipos de entradas. En primer lugar están las ideas comentando alguna manifestación cultural o algún aspecto o la vida en pocas palabras de un artista que admiro. Estas entradas están dirigidas a todos aquellos que han estado o están en una habitación solos y aburridos o que quizá necesitan una pequeña introducción, una indicación, un inicio, una referencia de algo que alguien ha considerado antes como algo ilustrativo. Espero poder compartir muchas referencias con los que tengan la amabilidad de comunicarse conmigo.

Esto no pretende ser un canon, un manifiesto ni una lista de grandes éxitos. No habrá nadie que esté completamente de acuerdo conmigo en todo lo que escribo, pero estoy casi seguro de que todos lo que entren aquí, que pasen y lean lo que aquí quiero compartir, encontrarán al menos una frase, una obra, una entrada, una opinión, un autor, una canción, un cuadro, una película, un punto de vista, una afirmación, un pensamiento o una palabra que les aporte algo, que les provoque un pensamiento positivo, que le enseñe algo que no sabía, un nuevo ángulo a través del que ver algo que ya conocían, que le reafirme en algo que ya creía, que le haga, al menos, infinitesimalmente feliz y al menos por un segundo.

Las entradas referentes a “España” son pequeñas crónicas de aspectos que considero dignos de comentario. Son artículos duros y exigentes, casi siempre críticos, pero justos porque creo que este bendito país nuestro tiene un potencial infinito en muchos sentidos, pero se recrea y se queda en excusas banales (y como digo en una de mis primeras entradas, se sienta simplemente a ver la televisión) en lugar de tomar las decisiones valientes que le lleven a quitarse de encima  el sopor y la mediocridad y dar el salto adelante definitivo.

Una persona a quién pedí consejo al empezar estos apuntes, y que leyó los primeros artículos que iba a publicar, me dijo si no temía que se considerara una frivolidad que las entradas de Bruce Springsteen y la violencia doméstica estuvieran una al lado de la otra. Me tomó un segundo responder casi instintivamente que no, que de hecho es algo lógico porque yo veía a una como un problema y a la otra como una parte de la solución. Comenté a mi amigo un documental que vi (y que conservo) respecto a un concierto en directo de un cantante que admiro mucho. En un momento del documental un admirador del cantante que además es su biógrafo, decía que los directos de ese cantante aparte de ser fantásticos debían prescribirse como terapia porque te ponen de buen humor y es imposible salir de ellos enfadados.

Aplico ese comentario enteramente a las entradas de esta página mía e insisto en que pondré en ella mi personal grano de arena para señalar y luchar contra la imbecilidad y para recrearnos y compartir mil cosas fantásticas que otros han hecho y han dejado ahí para nuestro disfrute.

Y por todo lo anterior, si les apetece: pasen y lean.

Anuncios